Madres solas con hijos Burnout maternal Acompañamiento a madres solas y sin apoyo en la crianza Criando en tribu

Me llamo Sandra, y soy madre divorciada con una preciosa hija y hermoso hijo adolescentes.

Mi historia como madre sola y sin apoyo en la crianza empieza cuando nace mi hija, viviendo en otro país, lejos de nuestra familia. Su padre tenía un trabajo a jornada completa y yo me dedicaba a cuidar a nuestra hija la mayor parte del tiempo, y lo compaginaba con un trabajo de media jornada.
Dos años después
nació nuestro segundo hijo y al poco tiempo mi madre murió de cáncer.
Volvimos a Barcelona (nuestra ciudad natal y donde residían nuestras familias)
, pero al poco tiempo nos divorciamos.

Teníamos custodia compartida y una relación complicada, así que me quedé sin apoyo familiar y de pareja, sintiéndome totalmente sola en la crianza. A menudo me sentía muy triste y con síntomas de depresión, y empezaron los dolores de espalda.

No podía conciliar la vida laboral y familiar si quería estar presente para mis hijos. Conseguía contratos temporales, pero me pedían hacer más horas de las que podía ofrecer, ya que me encargaba de llevar y recoger yo sola a mis hij@s del colegio, y finalmente no me renovaban el contrato laboral. O cuando me comprometía a hacer más horas o jornada completa, acababa contratando una canguro, de manera que gran parte de mi sueldo servía para pagarle, y además no veía a mis hij@s y los criaba ella. A partir de ahí, fue una lucha constante para encontrar un trabajo con el que pudiera conciliar mi vida familiar, así que trabajaba por horas o a media jornada, yendo siempre económicamente muy justa, y complementando mi sueldo con parte de mis ahorros, situación que me causaba un gran sufrimiento y una gran frustración y sensación de injusticia.

Así he vivido durante muchos años, pero a medida que mis hij@s han ido creciendo he ido encontrando más tiempo para mí y, por fin, he conectado con mi propósito de vida, que me ha llevado a crear este proyecto.

Además, después de la muerte de mi madre entré en el mundo de las terapias y el crecimiento personal, y entré en contacto con el mundo del Mindfulness, la meditación y el Yoga, profundizando en estas prácticas, realizando retiros y formándome constantemente, llegando a formar parte de mi día a día hasta convertirse en mi filosofía de vida.

Este camino también me ha llevado a profundizar y conocerme mejor como mujer, y a participar en círculos de mujeres y formarme con grandes maestras como Sophia Syle o Sonia Herrero.
Todo este recorrido me ha llevado a querer crear una comunidad de madres en mi misma situación, con las que poder contar, apoyarnos, ayudarnos y compartir emociones y preocupaciones respecto a la crianza. Además de poder tener un espacio de descanso y cuidado para nosotras mismas, aprendiendo a priorizarnos y a sentirnos más vitales, alegres, felices y en paz, cosa que durante la crianza, con hij@s pequeños, es tan difícil de conseguir y a la vez tan necesario.

Las madres felices criamos hij@s felices y hacemos un mundo mejor